- Durante el gobierno de la coalición PO-PSL los periodistas independientes han sido hostigados por los servicios de seguridad estatales en numerosas ocasiones. Registraron, entre otras, la redacción del periódico Gazeta Polska. En mayo de 2011 la Agencia de Seguridad Interior entró a las seis de la mañana en la casa de un internauta cuyo crimen era poseer una página satírica sobre el presidente Bronislaw Komorowski.
- Expulsaron de su trabajo a periodistas independientes por exigir que una investigación decente de la catástrofe de Smolensk, donde fallecieron el presidente Lech Kaczynski y otras 96 personas. Perdieron su empleo, entre otros, Tomasz Sakiewicz y Anita Gargas. Apartaron a Cezary Gmyz de la redacción del diario “Rzeczpospolita” (de propiedad parcialmente estatal) por publicar la noticia de que en los restos del avión que se estrelló en Smolensk habían sido hallados restos de trotilo. Esta información fue confirmada por los fiscales que llevaban el caso.
- En junio de 2014 la Agencia de Seguridad Interior irrumpió en la redacción del semanal “Wprost”, que había revelado los taquígrafos de conversaciones privadas de los políticos más importantes del país. Los agentes pretendían requisar los ordenadores y portadores de datos de los periodistas. El “escándalo de las escuchas” que había estallado unos días antes, trajo, entre otras cosas, pruebas de que las sociedades pertenecientes al Tesoro Público solamente subvencionaban medios que hablaban bien del gobierno, ignorando indicadores tales como el número de lectores. Se hacía presión a las empresas de medios de comunicación para que no colocaran anuncios en la prensa independiente, lo que impidió el acceso a la publicidad a gran parte de los medios, incluyendo Gazeta Polska.
- En diciembre de 2014 fueron arrestados dos periodistas (Tomasz Gzel de la Agencia de Prensa Polaca y Jan Pawlicki de Televisión Republika), que se encontraban informando sobre una manifestación de protesta en la sede de la Comisión Electoral Estatal. Esta institución fue incapaz de dar los resultados de las elecciones municipales y regionales durante una semana, lo que indignó a numerosos polacos, que decidieron ocupar la sede de este organismo. Los periodistas fueron detenidos a pesar de llevar consigo sus credenciales. Se les instruyó un pleito. Las mencionadas elecciones siguen generando dudas, de lo que son testimonio más de 2.000 protestas en los juzgados.
- El anterior gobierno, durante 8 años ha estado espiando indiscriminadamente a periodistas y demás ciudadanos. Solo en 2014 los servicios de seguridad solicitaron 2.177.000 veces registros de llamadas telefónicas. Éramos líderes en Europa. En la Fiscalía del Distrito de Varsovia se está tramitando una investigación sobre escuchas a periodistas independientes. Seguramente fueron llevadas a cabo sin permiso del juez.
- En mayo de 2015, después de que el presidente Bronislaw Komorowski perdiera las elecciones, la coalición PO-PSL violó la constitución y decidió elegir nuevos miembros para el Tribunal Constitucional. Los políticos deseaban así limitar la elección de jueces a los nuevos mandatarios y apoderarse totalmente del Tribunal. Hoy, tras las reformas de Ley y Justicia, los jueces elegidos por PO siguen constituyendo la mayor parte. Ocupan 9 de los 15 asientos de Tribunal Constitucional.
Estos son solo los ejemplos más chocantes. Podemos encontrar una cantidad mucho mayor de infracciones de las libertades ciudadanas. El gobierno de PO-PSL fue también protagonista de numerosos escándalos de corrupción. A su amparo floreció la pirámide financiera “Amber Gold”, que estafó a miles de polacos. La sociedad dijo “basta” y hace dos meses apartó del poder a la coalición PO-PSL.
La democracia en Polonia goza de buena salud, sobre todo si tomamos como telón de fondo lo acaecido durante los últimos ocho años.
Atentamente,